INTRODUCCIÓN
`El Castillo de Algodón´ (Pamukkale) es una de las zonas naturales más increíbles del mundo. Se encuentra, junto al yacimiento de Hierápolis a una media hora de Denizli. Dado que la zona sigue activa tectónicamente hablando, la ciudad de Hiérapolis, una de las más antiguas del país, ha sufrido numerosos terremotos por lo que su estado actual dista enormemente de lo que tuvo que ser durante la antigüedad.
INFORMACIÓN PRÁCTICA
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Oficina Central Örenyeri
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SITIOS DE INTERÉS
Parques Naturales
Pamukkale es conocido internacionalmente por sus fuentes termales. Desde época antigua, millares de personas han peregrinado hasta estas fuentes, de una belleza increíble, en busca de remedios para sus enfermedades.
Pero más allá del hecho de ser magníficas para las enfermedades del alma, la belleza de esta formación natural, obra de una fuente termal calcárea, creada a través del paso de los siglos por la acumulación de la cal gracias a la evaporación del gas carbónico, atrae a muchos que quieren congraciar su alma. Las capas de cal tomaron formas indefinibles que en conjunto, forman un increíble espectáculo visual. Al atardecer, las piscinas naturales que forman distintos niveles, demuestran que, una vez más, la naturaleza supera la mano del hombre.
Yacimientos arqueológicos
El yacimiento arqueológico de Hierápolis guarda los Baños Romanos, convertidos en iglesia durante el periodo bizantino, las Termas, restauradas y convertidas en museo y el Teatro, la construcción mejor conservada de todas. En él todavía pueden verse los altorrelieves que adornaban el edificio, así como la Tumba de San Felipe (Martyrium), construida durante el periodo bizantino.
Es muy probable que la Puerta Monumental que da paso a la vía principal, se construyeran en tiempos de Adriano. Pero no es por ninguno de estos elementos lo que más llama la atención de Hierápolis. Este yacimiento es muy conocido por su gigantesca Necrópolis. La Necrópolis contiene tumbas, túmulos, sarcófagos, tubas licias con tapas ojivales, tumbas monumentales que tienen el tamaño de una casa, etc. Y es que en este gigantesco cementerio reposan los restos de muchos de los enfermos que acudieron a curarse y no lo consiguieron. Cada una de ellas cuenta una historia, son pequeñas obras de arte que han quedado como testimonio del paso del tiempo y de las diferentes culturas que llegaron hasta las cálidas aguas de Pamukkale.
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